lunes, 14 de septiembre de 2015

-6545

Ya nada pasa en el bar. Aunque se partan los tacos  y suenen las botellas.
Poco importa el vidrio o la madera o esa asquerosa selección musical...
Todo me suena a nada y el alcohol no me genera el efecto necesario...
Solo me hace pensar... Claro, esa puta costumbre de leer personas y de qué carajo sirve saber que todos están frustrados frente a ese maldito alambrado electrificado entre el deseo y esta asquerosa realidad.
En segundo plano pensar estupideces graciosas. Todo para evitar el chiste peor contado: hablar en serio. Hablando en serio somos el peor arlequín y no hay reyes en esta corte. Solo el miedo al ridículo coqueteando con el ridículo mismo y esa puta costumbre de pensar.
Leer personas con frustraciones pero no sirve. El deseo no me deja leer lo que quiero y la realidad no me deja de decir que soy analfabeto, que si no lo fuera no estaría acá; la madera, el vidrio quebrándose y las risas... La puta selección musical... Y el alambrado electrificado...
Y el deseo que no se cumpla mejor, luego el deseo no es tal... Porque cuando el deseo se hace realidad... Se hace realidad... ¡Realidad! Esa puta máquina imparable, llamada realidad.
Porque ambos trabajan en conjunto, el deseo como cáncer comiendo tus celulas y la realidad comiendo tus deseos de la manera más maligna posible. Ese el gran chiste, hablando en serio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario