Y cuando nos juntamos tenemos la maldición del don de acelerar el tiempo.
El mismo maldito tiempo que, al menos yo, quisiera eternizar.
TETA! CULO! CONCHA! PIJA! PEDO! PETE! PUTO! PUTA! YO!
viernes, 25 de marzo de 2016
lunes, 14 de septiembre de 2015
-6545
Ya nada pasa en el bar. Aunque se partan los tacos y suenen las botellas.
Poco importa el vidrio o la madera o esa asquerosa selección musical...
Todo me suena a nada y el alcohol no me genera el efecto necesario...
Solo me hace pensar... Claro, esa puta costumbre de leer personas y de qué carajo sirve saber que todos están frustrados frente a ese maldito alambrado electrificado entre el deseo y esta asquerosa realidad.
En segundo plano pensar estupideces graciosas. Todo para evitar el chiste peor contado: hablar en serio. Hablando en serio somos el peor arlequín y no hay reyes en esta corte. Solo el miedo al ridículo coqueteando con el ridículo mismo y esa puta costumbre de pensar.
Leer personas con frustraciones pero no sirve. El deseo no me deja leer lo que quiero y la realidad no me deja de decir que soy analfabeto, que si no lo fuera no estaría acá; la madera, el vidrio quebrándose y las risas... La puta selección musical... Y el alambrado electrificado...
Y el deseo que no se cumpla mejor, luego el deseo no es tal... Porque cuando el deseo se hace realidad... Se hace realidad... ¡Realidad! Esa puta máquina imparable, llamada realidad.
Porque ambos trabajan en conjunto, el deseo como cáncer comiendo tus celulas y la realidad comiendo tus deseos de la manera más maligna posible. Ese el gran chiste, hablando en serio.
Poco importa el vidrio o la madera o esa asquerosa selección musical...
Todo me suena a nada y el alcohol no me genera el efecto necesario...
Solo me hace pensar... Claro, esa puta costumbre de leer personas y de qué carajo sirve saber que todos están frustrados frente a ese maldito alambrado electrificado entre el deseo y esta asquerosa realidad.
En segundo plano pensar estupideces graciosas. Todo para evitar el chiste peor contado: hablar en serio. Hablando en serio somos el peor arlequín y no hay reyes en esta corte. Solo el miedo al ridículo coqueteando con el ridículo mismo y esa puta costumbre de pensar.
Leer personas con frustraciones pero no sirve. El deseo no me deja leer lo que quiero y la realidad no me deja de decir que soy analfabeto, que si no lo fuera no estaría acá; la madera, el vidrio quebrándose y las risas... La puta selección musical... Y el alambrado electrificado...
Y el deseo que no se cumpla mejor, luego el deseo no es tal... Porque cuando el deseo se hace realidad... Se hace realidad... ¡Realidad! Esa puta máquina imparable, llamada realidad.
Porque ambos trabajan en conjunto, el deseo como cáncer comiendo tus celulas y la realidad comiendo tus deseos de la manera más maligna posible. Ese el gran chiste, hablando en serio.
martes, 8 de septiembre de 2015
Despertar eternamente
La habitación fue usurpada... El espanto huyó despavorido, porque sin darse cuenta él se va y nos deja convertidos en entes... o cuerpos...
Cuerpos petrificados en semen seco, en ácaros. Y las cucarachas ya no asustan mientras no toquen...
Vaya a saber por cuanto tiempo. Porque el espanto huye de a capas. Bruscamente pero de a capas.
Solo vivirá siempre en la fibra más fuerte, sí, la que se activa al despertar.
Eternamente despertar es el infierno. El infierno de saber que no hay Mañana.
Es aquel dios al que adoramos sin apartarnos de nuestro credo. Corremos tras él como retardados.
Salmodia la gran mentira cada día o tarde o noche. Igual da cuando ya no se distingue.
Ahí llega el espanto, demonio ancestral para no dejarnos volver a cerrar los ojos por las próximas... ¿Cuántas horas? ¿Qué importa? ¿De qué sirve contarlas?
En vano cuando nunca terminan porque siempre empiezan con una gran mentira y se derriten para hacernos dar cuenta de que con ellas nos estamos volviendo inexistentes, vanos. Una hora más, alguien más que pasa por la ventana, alguien más que se desvanece en esta nada. Nada Tiempo para las horas, Nada espacio para las almas que mutan en cuerpos avejentándose.
Por eso que eternamente despertar es el infierno. Prender la luz y esa foto en sepia que se proyecta en la pared, mejor dicho... desde la pared.
Respirar sepia y decir "Una hora más. Alguien más. Nada Tiempo. Nada Espacio. Y así continuamente" Cada día buscando una forma a la diapositiva, hija de la lluvia, de los caños de ¿quién sabe? harán dos años.
¿Qué habré hecho para merecer esto? ¿Quién soy yo para saberlo?
Si no hay castigo más tortuoso que aquel sin juicio previo, sin razón aparente.
Ya no importa no hay misterio. Por eso despertar eternamente es el infierno.
Cuerpos petrificados en semen seco, en ácaros. Y las cucarachas ya no asustan mientras no toquen...
Vaya a saber por cuanto tiempo. Porque el espanto huye de a capas. Bruscamente pero de a capas.
Solo vivirá siempre en la fibra más fuerte, sí, la que se activa al despertar.
Eternamente despertar es el infierno. El infierno de saber que no hay Mañana.
Es aquel dios al que adoramos sin apartarnos de nuestro credo. Corremos tras él como retardados.
Salmodia la gran mentira cada día o tarde o noche. Igual da cuando ya no se distingue.
Ahí llega el espanto, demonio ancestral para no dejarnos volver a cerrar los ojos por las próximas... ¿Cuántas horas? ¿Qué importa? ¿De qué sirve contarlas?
En vano cuando nunca terminan porque siempre empiezan con una gran mentira y se derriten para hacernos dar cuenta de que con ellas nos estamos volviendo inexistentes, vanos. Una hora más, alguien más que pasa por la ventana, alguien más que se desvanece en esta nada. Nada Tiempo para las horas, Nada espacio para las almas que mutan en cuerpos avejentándose.
Por eso que eternamente despertar es el infierno. Prender la luz y esa foto en sepia que se proyecta en la pared, mejor dicho... desde la pared.
Respirar sepia y decir "Una hora más. Alguien más. Nada Tiempo. Nada Espacio. Y así continuamente" Cada día buscando una forma a la diapositiva, hija de la lluvia, de los caños de ¿quién sabe? harán dos años.
¿Qué habré hecho para merecer esto? ¿Quién soy yo para saberlo?
Si no hay castigo más tortuoso que aquel sin juicio previo, sin razón aparente.
Ya no importa no hay misterio. Por eso despertar eternamente es el infierno.
viernes, 27 de junio de 2014
domingo, 13 de abril de 2014
ay!
Ya llegamos a un punto superior:
Ya no podemos hablar de nuestros sueños
Ya todos nuestros delirios de escapismo son cuentos de hadas
Ya nos comió la miopía de ver películas o leer libros sobre Ese día
Ya "Ese día" se convirtió en otra de nuestras falacias
Ya tomamos demasiado café en desvelos y preocupaciones
Ya nos preocupamos demasiado respecto a "Mañana trabajo y no dormí"
Ya se convirtió en una paranoia sin sentido, seguimos con nuestro trabajo.
Ya sabemos que por mucho o poco descanso lo seguiremos haciendo mal porque...
Ya lo odiamos demasiado, ya se adueñó de nuestros sueños...
Ya nos despojó de algo para contar, entonces...
Ya nos juntamos a hablar de lo que planeamos y...
Ya luego de lo que soñamos y muy pronto de lo que pudimos hacer y...
Ya nada tiene sentido porque ahora nos dedicamos hablar de los que...
Ya nacen sin proyectos porque la mediocridad es una militancia hereditaria.
Ya podremos probar el sabor de un desafío para encarar una nueva vida pero
Ya ni nos daremos cuenta y la dejaremos pasar porque mañana hay que trabajar y
Ya esto se convirtió en una puta costumbre.
Ya lo lograron, son nuestros dueños. Ya nada queda que hacer.
Ya no importa. Ya me voy a dormir. Ya todo fue un fracaso.
Ya no podemos hablar de nuestros sueños
Ya todos nuestros delirios de escapismo son cuentos de hadas
Ya nos comió la miopía de ver películas o leer libros sobre Ese día
Ya "Ese día" se convirtió en otra de nuestras falacias
Ya tomamos demasiado café en desvelos y preocupaciones
Ya nos preocupamos demasiado respecto a "Mañana trabajo y no dormí"
Ya se convirtió en una paranoia sin sentido, seguimos con nuestro trabajo.
Ya sabemos que por mucho o poco descanso lo seguiremos haciendo mal porque...
Ya lo odiamos demasiado, ya se adueñó de nuestros sueños...
Ya nos despojó de algo para contar, entonces...
Ya nos juntamos a hablar de lo que planeamos y...
Ya luego de lo que soñamos y muy pronto de lo que pudimos hacer y...
Ya nada tiene sentido porque ahora nos dedicamos hablar de los que...
Ya nacen sin proyectos porque la mediocridad es una militancia hereditaria.
Ya podremos probar el sabor de un desafío para encarar una nueva vida pero
Ya ni nos daremos cuenta y la dejaremos pasar porque mañana hay que trabajar y
Ya esto se convirtió en una puta costumbre.
Ya lo lograron, son nuestros dueños. Ya nada queda que hacer.
Ya no importa. Ya me voy a dormir. Ya todo fue un fracaso.
jueves, 3 de octubre de 2013
Nadie tiene en claro lo que es lo mejor para vos. Ya desde el punto de vista en que te ves involucrado en la realidad de quienes te rodean quedrán asegurarse de que los beneficies. Nadie que dice amarte querrá tenerte lejos aunque pudiera comprobar que es lo mejor para vos. Siempre te aconsejará para su propio beneficio, siempre te escuchará y te hará entender las cosas como a su ego le plazca. Por eso un día se inventaron los psicólogos, tipos que te escuchan en pos de guiarte a un presunto bien desde la neutralidad de no conocerte. Entonces le pagas por un servicio en el que te harán entender que estarás mejor pero que cuando lo estés los seguirás necesitando porque ellos quieren tu dinero antes que tu bien estar. A nadie le importás realmente, si no le generás lo que necesita sea sexo, un oído atento, un chiste estúpido o una muerte en el momento justo. Cuando seas un cacho de mierda tirado en el barro y no haya posibilidad de levantarte para nada, verás como solo se interesan por vos los putos herederos de tus tres trajes y tu colección de vinilos de mierda. Y ahí, tarde y en vano, sabrás que fuiste lo mismo que todo: nada más ni nada menos que un estúpido bien de consumo.
domingo, 25 de agosto de 2013
Anoche vi lo que hicieron con los sueños que me robaron...
Fue una pesadilla, una burda y trillada copia de una historia
que nunca debí escribir, porque con la tinta envenené mis realidades
y con su precioso y fuerte aroma, desperté vampiros psíquicos.
Ya no podrán esos despreciables seres robar mis sueños,
Esta noche aprendí a guardarlos entre mis más nauseabundas frustraciones...
Fue una pesadilla, una burda y trillada copia de una historia
que nunca debí escribir, porque con la tinta envenené mis realidades
y con su precioso y fuerte aroma, desperté vampiros psíquicos.
Ya no podrán esos despreciables seres robar mis sueños,
Esta noche aprendí a guardarlos entre mis más nauseabundas frustraciones...
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